INVALIDEZ ACUERDO PUERTO SEGURO

Acuerdo de Puerto Seguro

Con mucha frecuencia, empresas y profesionales recurren en la actualidad al uso de sistemas de almacenamiento de datos en la llamada “nube” de internet, para llevar a cabo copias de seguridad on line, entre otros muchos ejemplos.

En estos casos, se plantea muchas veces la situación de estar transfiriendo datos personales a terceros países, ya que los servidores físicos de esas “nubes” se encuentran fuera de España.

Un supuesto muy utilizado y conocido es DROPBOX, que cuenta con servidores en Estados Unidos.

Las transferencias internacionales de datos se regulan expresamente en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de datos de carácter personal. La norma general es que no están permitidas, salvo que se hagan a países que garanticen un nivel de protección equiparable al de la propia normativa española o estén autorizadas por la Agencia Española de Protección de Datos (artículo 33 LOPD).

No obstante, el artículo 34 LOPD, establece ciertas excepciones, de manera que –por ejemplo- para las transferencias de datos a terceros países cuando la empresa prestadora del servicio se había adherido al acuerdo de PUERTO SEGURO, no era necesario ningún requisito especial (autorización del Director de la Agencia).

Empresas como DROPBOX, están adheridas a dicho acuerdo, por el que se venía entendiendo que proporcionaba un nivel de seguridad suficiente y equiparable al de nuestro país.

Pero esta situación ha cambiado recientemente, a consecuencia de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, publicada el pasado 6 de octubre, y que anula la Decisión de la Comisión 2000/520/CE, que estableció el nivel adecuado de protección de las garantías para las transferencias internacionales de datos a EEUU ofrecidas por el acuerdo de Puerto Seguro.

La consecuencia práctica es que ya no se puede entender que la transferencia internacional de datos que hacemos –por ejemplo nuevamente- mediante DROPBOX sea 100% lícita sin más garantías adicionales.

¿Quiere esto decir que no podemos seguir usando DROPBOX y sistemas asimilados?

Rotundamente, no.

Pero habrá que analizar en cada caso, para empezar, las excepciones del artículo 34 LOPD, por si pudiera darse alguna de ellas.

Ningún problema de plantea, por otra parte, cuando la transferencia se realiza a países miembros de la Unión Europea (artículo 34-k LOPD) o cuando el afectado haya prestado su consentimiento inequívoco para llevarla a cabo (artículo 34-e LOPD).

Insisto, por tanto, en la importancia de llevar a cabo una revisión y análisis en cada caso, para comprobar si la transferencia se está haciendo de forma correcta y si es necesario o no algún cambio o replanteamiento del sistema.