¿Se me aplica la LOPD?

Como te diría cualquier abogado que se precie:
Eso DEPENDE.
Muchos amigos me preguntan alarmados que si ellos deben cumplir la LOPD por el hecho de tener en su móvil los teléfonos de sus amigos, parejas, padres, hermanos y demás familia.
No, no tienen que cumplirla, porque la LOPD no se aplica a aquellos datos que se usen por personas físicas para sus actividades personales o domésticas.
Tampoco se te aplica si los únicos datos que tratas son los relativos a personas jurídicas (empresas, asociaciones, fundaciones, sociedades, profesionales autónomos…), siempre y cuando se limiten a los datos puramente corporativos, como denominación social, domicilio, teléfono, fax y e-mail profesionales, personas de contacto dentro de una empresa, etc…
Hay también algunas excepciones más específicas, que serán tratadas en otra ocasión.
Pero en la mayor parte de los casos, si ejerces alguna actividad profesional, la LOPD tendrá que serte aplicada con todas sus consecuencias.
Y por supuesto, no se te aplicará la LOPD si no recoges ni tratas ningún dato de carácter personal.
Pero claro, para tener un negocio y ser capaz de no recoger ni tratar ningún dato de carácter personal, hay que ser muy muy bueno.
Y muy muy buenos ya casi no quedan.
Aunque haberlos, haylos…

Adaptación obligatoria a la LOPD

Si tienes una empresa, negocio, eres un profesional  y tratas datos de tus clientes (si les realizas cualquier trabajo o le prestas cualquier servicio y les emites facturas ya estás tratándolos, que no te quepa la menor duda; y si tienes trabajadores, igualmente estás haciendo tratamiento de sus datos para regular vuestra relación laboral), estás obligado a adaptarte a la legislación sobre PROTECCIÓN DE DATOS DE CARÁCTER PERSONAL.

Dicha legislación se contiene fundamentalmente en dos normas:
      
      1. La Ley Orgánica 5/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD).

 
     2. El Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (RLOPD).

Incomprensiblemente, muchos empresarios y profesionales se siguen resistiendo a la adaptación, bien porque consideran que la normativa no les afecta (grave error) o bien porque no les preocupan las consecuencias de la falta de adaptación.

No cumplir los requisitos legales implica sanciones administrativas que oscilan entre los 900 y los 600.000 euros.

Se trata, en definitiva, de un requisito legal que tu empresa, negocio o actividad profesional tienen que cumplir, al igual que tantos otros. Su no observancia se equipara (aunque en muchos casos será incluso más grave, dado el elevado importe de las sanciones previstas) con la infracción de cualquier otra normativa (legislación fiscal, laboral, administrativa, etc…).

¿Qué es dato personal?

Prácticamente cualquier dato referido a una persona.
Según el artículo 3.a) de la LOPD, se entenderá por DATOS DE CARÁCTER PERSONAL,  cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables. 
Y detalla algo más el artículo 5.1.f) del RLOPD, al indicar que puede serlo cualquier información numérica, alfabética, gráfica, fotográfica, acústica o de cualquier otro tipo referida a dichas personas.
Según la definición anterior y según algunas resoluciones de la Agencia Española de Protección de Datos, estás tratando datos personales si tienes en tu poder algunos de los siguientes (referidos a tus clientes, trabajadores, contactos profesionales, etc…):
– Sus nombres y apellidos.
– Sus correos electrónicos.
– Sus teléfonos de contacto.
– Sus domicilios.
– Sus números de DNI.
– Sus fotos.
– Sus imágenes captadas por cámaras, ya sean de videovigilancia o de otro tipo.
– Sus voces (porque las hayas grabado en algún soporte, como un contestador automático, un móvil, una grabadora…).
Caben dudas sobre si datos como la IP o las matrículas de vehículos se pueden considerar como datos personales, pero estas son cuestiones más complejas que serán tratadas a su debido tiempo.