Notificacion de ficheros-LOPD

DIEZ GRANDES ÉXITOS CINEMALOPDGRÁFICOS

EL SILENCIO DE LOS FICHEROS

Después de la exitosa serie de la semana anterior sobre DIEZ ERRORES MUY HABITUALES EN MATERIA DE LOPD Y LSSICE, continúo ahora con una nueva entrega de diez capítulos de los grandes éxitos cinemaLOPDgráficos españoles.

Os comentaré en esta ocasión una serie de películas apasionantes sobre la legislación española  de protección de datos de carácter personal.

Empecemos con ese inquietante film, del que seguro habéis oído hablar, y que se titula El Silencio de los Ficheros.

Clarita Esterilla y el amigo Aníbal Leches protagonizan un romance que tiene lugar en el idílico escenario de los pasillos del Registro de la Agencia Española de Protección de Datos.

En uno de sus románticos paseos, vieron los amantes llegar de la mano a dos tímidos Ficheros de datos de carácter personal, que se detuvieron azorados ante una ventanilla de atención al público

– Hola –dijo el Fichero de datos de carácter personal de más nivel, con una voz apenas audible- vengo a notificarles que existo porque quiero que me inscriban en su registro.

– Rellene esto si es usted un fichero privado https://www.agpd.es/portalwebAGPD/canalresponsable/inscripcion_ficheros/Notificaciones_tele/obtencion_formulario/common/pdfs/Titularidad_Privada.pdf

  Y esto otro si es usted un fichero publico https://www.agpd.es/portalwebAGPD/canalresponsable/inscripcion_ficheros/Notificaciones_tele/obtencion_formulario/common/pdfs/Titularidad_Publica.pdf

– respondió un funcionario gris sin ni siquiera levantar la cabeza de sus expedientes.

El Fichero de datos de menor nivel miró inquieto al de nivel medio y le sonrió en silencio. Luego le señaló hacia el suelo, detrás de él y le dijo:

– Creo que se te ha caído un curriculum.

El fichero de nivel medio, se agachó, cogió el papel y lo guardó rápido en su maletín con cerradura.

Después de quince minutos sentados en un rincón, tratando de descifrar aquellos extraños formularios, los dos ficheros se pusieron en pie y se dirigieron de nuevo al funcionario de la ventanilla. 

Fue otra vez el Fichero de más nivel el que habló:

– Oiga, es que no sabemos rellenarlo. ¿Nos puede ayudar?

– ¿Se cree usted que soy una ONG? –dijo el funcionario mirándolo con una sonrisa de superioridad.

– ¿Qué modelo tengo que usar, el de fichero público o el de fichero privado? Yo verá usted, es que vengo de un pueblo de las afueras de Málaga y mi compañera tiene un nivel muy básico…

– Márchese de mi ventanilla inmediatamente y cancélese, por favor.

Los ficheros bajaron la cabeza, lloriquearon abrazados unos minutos y al fin salieron silenciosos del Registro de la Agencia Española de Protección de Datos .

Nunca más se supo de ellos.

– ¿Han dejado ya de llorar los ficheros, Clarita? –preguntó el Doctor Leches a su prometida.

FIN

Epílogo:

Ser un fichero de datos no es fácil.

Tanto si eres una Administración Pública como un profesional, empresa u otra entidad privada, tienes que notificar a la Agencia de Protección de Datos qué tipo de información de carácter personal vas a recoger y tratar para prestar tus servicios (por ejemplo, datos identificativos de clientes, de trabajadores, de contactos, proveedores…) dando así cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 20 y 26.1 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal.

La Agencia Española de Protección de Datos, te explica una guía rápida cómo se rellenan los formularios para notificar los ficheros, aquí:

https://www.agpd.es/portalwebAGPD/canalresponsable/inscripcion_ficheros/Notificaciones_tele/obtencion_formulario/common/pdfs/Guia_rapida_Sistema_NOTA.pdf

También tienes manuales completos sobre la notificación de ficheros públicos y privados, muy detallados en la propia web de la Agencia, por si quieres ampliar información.

Si a pesar de haberle leído todo, sigues teniendo dudas, no te preocupes: es normal.

A mí me pasa igual cuando me tengo que hacer la declaración de la Renta (y eso que soy abogada y se supone que debería saber de impuestos). La verdad: me quedo más tranquila pagándole a mi asesor fiscal para que me la haga él.

Lo que debes retener de esta película, al menos, es que si estás desarrollando tu actividad y no has hecho la notificación de ficheros a la Agencia de Protección de Datos, puedes ser sancionado, con multas que son –como mínimo- de 900 euros.

Mejor no te la sigas jugando.

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