Certificación Delegado Protección Datos

Certificado Delegado Protección Datos

 

Como sabemos, el Reglamento General de Protección de Datos Europeo, exige –entre otras cosas- la designación de un Delegado de Protección de Datos en el caso de las Administraciones Públicas, de entidades que realicen una observación habitual y sistemática de las personas a gran escala, y de entidades que tengan entre sus actividades principales el tratamiento, también a gran escala, de datos sensibles.

Y tal y como sucede con casi todas las novedades legislativas, mucho se está hablando de esta figura y continuamente se está generando confusión e ideas erróneas.

Hace poco, precisamente, presentaba la Agencia Española de Protección de Datos su Esquema de Certificación de Delegados de Protección de Datos, junto a ENAC, y ya se comienza a hablar de la obligatoriedad de que tu Delegado de Protección de Datos esté certificado.

Pero eso es incorrecto.

Una cosa es que sea recomendable establecer sistema de certificación, y otra que el Reglamente Europeo lo exija.

Ninguna norma impone la obligación de que el Delegado de Protección de Datos esté certificado.

No obstante (entiendo que claramente por intereses económicos de Certificadoras y otros organismos), se está dando gran importancia a la certificación. El mensaje que se lanza es que si bien no es obligatoria, es garantía de profesionalidad.

En mi opinión, poco garantizan la mayoría de las veces estas certificaciones. A mí lo único que me dejan claro es que alguien ha pagado más de mil euros por obtener un título (para que encima no te lo den, claro…). De hecho, he asistido a más de un proceso de certificación y risa me da lo que allí se ha certificado.

Pero claro, el negocio es el negocio.

Dice literalmente la AEPD en su comunicado que:

“La AEPD ha optado por promover un sistema de certificación de DPD con el objetivo de ofrecer seguridad y fiabilidad tanto a los profesionales de la privacidad como a las empresas y entidades que van a incorporar esta figura a sus organizaciones, ofreciendo un mecanismo que permite certificar que los DPD reúnen la cualificación profesional y los conocimientos requeridos. Las certificaciones serán otorgadas por entidades certificadoras debidamente acreditadas por ENAC, siguiendo criterios de acreditación y certificación elaborados por la AEPD en colaboración con los sectores afectados.

“La certificación no es la única vía para ser DPD y en ningún caso será obligatorio utilizar un determinado esquema, si bien la Agencia ha considerado necesario ofrecer un punto de referencia al mercado sobre los contenidos y elementos de un mecanismo de certificación que pueda servir como garantía para acreditar la cualificación y capacidad profesional de los candidatos a Delegado de Protección de Datos.”

Registro de actividades

Inscripción ficheros y registro actividades

Una de las novedades que introduce el Reglamento General Europeo de Protección de datos es que desaparece la obligación de inscribir los ficheros en el Registro de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

No obstante, la obligación queda sustituida por otra similar: la obligación de tener un REGISTRO DE ACTIVIDADES.

Veamos qué es eso exactamente:

Lo dice su artículo 30: el responsable de fichero y, en su caso, su representante llevarán un registro de actividades de tratamiento efectuadas bajo su responsabilidad. Lo que se traduce en la obligación de describir qué datos se recogen, con qué fin se tratan, a quién o quiénes se comunican, si se transfieren a terceros países, qué medidas técnicas y organizativas se aplicará para preservar su seguridad, y cuándo se puede proceder a su  supresión.

Es un control muy similar al que se viene realizando a través de los formularios NOTA, para la inscripción de ficheros en el Registro de la AEPD, salvo por algún detalle.

En el formulario NOTA se ha de hacer constar quién recoge datos y sus datos de contacto exactos, qué datos se recogen, con qué fin, de quién se recogen, qué medidas de seguridad se van tomar sobre los mismos, si el fichero es automatizado, manual o mixto y si esos datos van a cederse a terceros o si van a transferirse fuera del Espacio Económico Europeo.

El contenido no se modifica a penas, pero sí la forma.

No habrá que formalizar esta obligación mediante la inscripción obligatoria por el formulario NOTA, pero sí llevar el REGISTRO DE ACTIVIDADES  a nivel interno.

Y como indica la propia AEPD, “la existencia del Registro de Ficheros puede convertirse en una herramienta de ayuda y un punto de partida ante la tarea que será obligatoria a partir del 25 de mayo de 2018.”

Es decir, que si bien el referido Registro pierde su obligatoriedad, sí que sirve como modelo y punto de partida para hacer el Registro de Actividades.

Mi opinión personal es que resulta una modificación poco afortunada, ya que el Registro público al menos otorgaba certeza al ciudadano sobre la identidad del responsable de fichero y la forma en que podía contactarse con el mismo.

Guía para el ciudadano

Otra publicación reciente de la Agencia Española de Protección de Datos a tener en cuenta, surgida en relación con la ya cercana aplicación del Reglamento General de Protección de Datos Europeo (RGPD), es la GUÍA PARA EL CIUDADANO.

 

Se puede consultar directamente aquí:

 

http://www.agpd.es/portalwebAGPD/canaldocumentacion/publicaciones/index-ides-idphp.php

 

Conocerla es interesante no sólo para el propio ciudadano, sino también para cualquier empresa o profesional que recabe datos de carácter personal de sus clientes, trabajadores, contactos u otros.

 

La guía comienza dejando claro que desde el momento en que cualquier persona hace algo, hoy día tan habitual, como registrarse en un hotel, pedir una hipoteca, suscribirse a un boletín electrónico de noticias, crearse una cuenta de correo electrónico, una cuenta de cualquier red social, acudir al médico, ser contratado como empleado en una empresa, etc…, esa persona está facilitando datos personales que están siendo tratados por empresas, profesionales, administraciones públicas u otras entidades.

 

Y por tanto, se aplica plenamente la normativa sobre protección de datos de carácter personal.

 

A continuación, la guía hace un repaso por los principios y obligaciones aplicables en el tratamiento de esos datos, a saber:

 

– Principio de calidad.

 

– Principio de información.

 

– Principio de legitimación (Ley, contratos, consentimiento…).

 

– Principio de seguridad.

 

– Principio de cesión.

 

– Principio de tratamiento de datos especialmente protegidos (salud, ideología, origen racial, etc…).

 

En el apartado 4º se desarrollan los derechos de los ciudadanos (acceso, rectificación, oposición, cancelación, portabilidad, derecho al olvido…) y la forma en que estos pueden ser ejercitados.

 

A continuación, se detallan algunos tratamientos especiales de datos, como:

 

– Ficheros de morosos.

 

– Comunidades de propietarios.

 

– Videovigilancia.

 

– Publicidad.

 

– Telecomunicaciones.

 

 

Cada uno de ellos se tratan con detalle en la referida guía.